IV. Los creyentes muertos están en el cielo

Pablo dice en Filipenses 1: 23-24, » De ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”. Para Pablo, morir significa “estar con Cristo”
En otro fragmento, en 2 Corintios 5: 8, dice: » Pero estamos confiados, y más aún queremos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor».

Entonces en el cielo hay creyentes que murieron antes de la Segunda Venida. El libro de apocalipsis también es muy claro sobre la situación celestial de los creyentes entre la muerte la resurrección.
Aunque las bendiciones mencionadas son muy similares a las de la Jerusalén celestial en la nueva tierra (Ap. 22: 1-5) La situación celestial aún no es completamente perfecta. En cierto sentido, todavía es provisional.

Por ejemplo, vemos esto en Apocalipsis 6: 9-11 donde leemos que Juan mira las almas de las personas debajo del altar en el cielo. Él dice: «Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían muerto por causa de la palabra de Dios y del testimonio que tenían. Clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo Señor, santo y verdadero, vas a tardar en juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra? Entonces se les dieron vestiduras blancas y se les dijo que descansaran todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos…”.

Aquí, Juan habla de las almas que están en el cielo, pero éstas son almas que pueden clamar y orar.  Entonces, supuestamente están en plena conciencia. Además, también participan en las bendiciones y el modo de existencia de la vida celestial, lo que resulta de la túnica blanca que han recibido. Pero en ninguna parte es más claro que aquí que ellos todavía no disfrutan la última perfección.
Las almas preguntan cuánto tiempo tienen que esperar para que la justicia de Dios en la tierra sea revelada.  Se dice que aún tienen que esperar un corto tiempo, hasta que el número de sus hermanos esté completo. Su gloria celestial es temporal. La perfección solo viene con la resurrección del cuerpo y la nueva tierra.


Autor: Gijs van den Brink
Traducido por: E. J. Flores Infantes


Esta es una versión corta de uno de los artículos de la revista BibliaDeEstudio o Studiebijbel Magazine en holandés. En este espacio colocaremos parte de estos artículos con la intensión de que estas líneas lo ayuden en su proceso de aprendizaje y entendimiento de la Biblia.

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